Me hubiera gustado usar una foto de ese Coffee Cake que comí en Boston este verano, pero no la encontré. Aquí hay una foto de Wikimedia Commons, luego modificada para mejorar su apariencia. El Coffee Cake es un dulce suave que tiende a desmenuzarse gracias a su crumble. La cocción es fundamental para no secarlo ni dejarlo demasiado húmedo.
Me hubiera gustado usar una foto de ese Coffee Cake que comí en Boston este verano, pero no la encontré. Aquí hay una foto de Wikimedia Commons, luego modificada para mejorar su apariencia. El Coffee Cake es un dulce suave que tiende a desmenuzarse gracias a su crumble. La cocción es fundamental para no secarlo ni dejarlo demasiado húmedo. - ChelseaWa, CC BY-SA 2.0 , via Wikimedia Commons
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Coffee Cake: un dulce no de café pero que acompaña el café

Este verano regresé, después de muchos años de ausencia, a Nueva York. Desde allí recorrí la costa Este - East Coast, como la llaman los estadounidenses - hasta Boston. Son lugares donde se anclan recuerdos imborrables. Justo durante el viaje hacia Boston - que tuvo muchas paradas intermedias entre hoteles y apartamentos -, amigos neoyorquinos me regalaron un Coffee Cake para llevar conmigo.

Así, en la búsqueda de temas para nuestra "Coffee magazine", este dulce volvió a mi memoria.

Coffee Cake: el dulce que acompaña al café

A veces el café acompaña a un dulce, otras veces son los dulces los que acompañan al café. No para copiar su sabor ni robarle el protagonismo, sino para hacer que ese momento sea más largo, más ameno, más compartido. En otras palabras, para estar juntos. De esta idea nace el Coffee Cake, un pastel que no lleva café, como podría sugerir su nombre, sino un pastel pensado para disfrutarlo junto con el café.

En la tradición italiana, y en particular en la del espresso, el momento del café es rápido y esencial. Pocos segundos en la barra, una taza en las manos, un gesto que se repite todos los días. Ya a finales del siglo XIX, en el "Caffè de' Ritti" inaugurado por el Cavalier Manaresi, el café se bebía de pie, sin distracciones, dejando hablar únicamente el aroma y la intensidad.

En el mundo anglosajón, el café cambia de forma, momento y contexto, adaptándose a distintos estilos de vida y situaciones. A veces, el café es un momento personal que ocurre mientras se hacen mil otras cosas; otras veces es un momento para detenerse y tomarse tiempo. Es en este espacio más lento donde nace el Coffee Cake, un dulce sencillo y "de compañía", pensado para estar junto a la taza y acompañar el placer de compartir un momento con alguien más en la mesa.

La historia del Coffee Cake

Como ya hemos mencionado, a pesar de su nombre, el Coffee Cake americano no nació como un pastel de café, sino como un pastel para acompañar al café. Sus orígenes se remontan a las comunidades europeas que emigraron a Estados Unidos entre el siglo XIX y el XX, en particular alemanas y escandinavas, que trajeron consigo la costumbre de servir dulces sencillos durante la pausa del café. Con el tiempo, esta tradición se transformó: el pastel se volvió más esponjoso, a menudo enriquecido con crumble, especias o frutos secos.

En Estados Unidos, el coffee cake es hoy un clásico del desayuno o del brunch: se prepara en un molde, se corta en cuadraditos y se sirve.

Cómo preparar el Coffee Cake

¡Ok, suficientes palabras, veamos ahora cómo preparar nuestro Coffee Cake!

Qué conseguir: los ingredientes

Para el Coffee Cake se necesitan ingredientes simples pero de calidad.
Las siguientes cantidades son para un molde mediano de aproximadamente 20 × 30 cm.

Para la masa:

  • 250 g Harina 00
  • 150 g Azúcar granulada
  • 120 g Mantequilla blanda
  • 2 Huevos medianos (a temperatura ambiente)
  • 120 ml Leche entera
  • 10 5Levadura para repostería
  • Una pizca de sal

Para el crumble (opcional pero recomendado):

  • 80 g Harina
  • 80 g Azúcar moreno
  • 60 g Mantequilla fría
  • 1 cucharadita de canela (opcional, pero siempre bienvenida en Norteamérica)
  • 40–60 g Nueces pecanas troceadas (opcional, o alternativamente almendras troceadas)

Preparación de la masa

Y aquí la preparación paso a paso:

  1. Comenzar batiendo la mantequilla blanda con el azúcar hasta obtener una crema clara y aireada.
  2. Agregar los huevos uno a uno, mezclando cuidadosamente.
  3. Por separado, mezclar harina, levadura y sal, que se incorporarán gradualmente a la masa, alternando con la leche.

Preparación del crumble

Para el crumble, solo hay que trabajar rápidamente los ingredientes con las puntas de los dedos, hasta obtener una consistencia arenosa.

Unión de la masa y el crumble

La masa se vierte en un molde, se nivela y se cubre con el crumble antes de hornear.
Es posible añadir nueces pecanas o almendras troceadas sobre el crumble para obtener un resultado más crujiente y aromático.

La cocción

  • Temperatura: 180°C
  • Horno: estático, precalentado (no ventilado)

La cocción es un paso fundamental para obtener un coffee cake esponjoso por dentro y ligeramente dorado por fuera.

Precalentar el horno a unos 180°C en modo estático para garantizar una levadura uniforme y evitar que el pastel se seque demasiado rápido.

El pastel debe colocarse en la parte central del horno, lejos de la resistencia superior e inferior. Así, el calor envuelve la masa de manera equilibrada, favoreciendo un crecimiento regular sin crear grietas o zonas demasiado cocidas.

El tiempo de cocción varía según el grosor, pero generalmente es de 40 a 50 minutos. Se recomienda no abrir el horno durante los primeros 25-30 minutos, para no comprometer la estructura del pastel.

¿Cómo saber cuándo el Coffee Cake está listo?

Hacia el final de la cocción, se puede hacer la prueba clásica del palillo: debe salir seco, con como máximo algunas migas húmedas.

Una vez fuera del horno, el coffee cake debe reposar en el molde durante unos 10-15 minutos y luego colocarse en una rejilla para enfriar. Este paso ayuda a estabilizar la miga y mantener el pastel esponjoso, listo para servirse junto a un buen espresso.

Puntos a tener en cuenta durante la preparación

Prestar atención a la temperatura de los ingredientes: mantequilla y huevos fríos comprometen la estructura de la masa.

Para el crumble, no debe presionarse, sino simplemente distribuirse, de manera que permanezca quebradizo tras la cocción.

Cómo servir el Coffee Cake

El coffee cake se sirve a temperatura ambiente, cortado en rebanadas o cuadraditos. La combinación ideal – y de ahí su nombre – es, naturalmente, una taza de café, que en América, donde lo probé este verano, es una taza de café americano o drip coffee.

Cómo conservarlo

Se conserva 2-3 días bajo una campana de cristal o en un recipiente hermético, alejado de fuentes de calor. Puede calentarse ligeramente antes de servirlo, para avivar los aromas de la mantequilla y el café, pero sin exagerar, para no secar la masa.

La importancia de los dulces "de compañía" como el Coffee Cake en el mundo high-tech

Aunque nos gustaría negarlo, todos estamos atrapados en el mundo de los celulares y en una forma de "estar juntos" a distancia. Cuando enseño competencias digitales a adultos, a menudo me dicen que es un problema solo de los jóvenes, y que ellos son inmunes. Pero cuando les pregunto cómo se comunican con los demás, si por ejemplo esta mañana hicieron una llamada o enviaron un mensaje por WhatsApp, casi siempre hay un momento de duda.

Está la respuesta que quisiéramos dar – que nada ha cambiado – y la verdadera – que casi nadie es inmune a la influencia de la tecnología. El mundo digital ha influido principalmente en la manera en que comunicamos y, de manera inevitable, en cómo estamos juntos, muchas veces a distancia y no en persona.

Cuando recuerdo mi juventud, no había celulares; como mucho, un teléfono fijo para decir: "¡Nos vemos en el bar en diez minutos!"

Compartir una taza de café y un dulce para tomarse tiempo es, quizá, mucho más que una pausa de café: es una pausa en un mundo que, al acercarnos, a veces nos aleja.

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