
de Fabio Arangio
Crema de café italiana: el postre que se bebe (pero con estilo)
Hay quienes nunca renuncian a un café caliente e intenso, incluso en pleno agosto, y quienes, frente a un espresso humeante a 40 grados a la sombra, prefieren rendirse y pedir una crema de café. Fresca, aterciopelada e irresistiblemente buena, la crema de café italiana es el compromiso perfecto entre la necesidad de cafeína y las ganas de algo dulce. Es el postre de verano de los bares, el que te salva cuando tienes ganas de un tiramisú pero sería realmente demasiado. De todos modos, no hace falta ir al bar: se prepara en casa con muy pocos ingredientes, sin heladera y sin complicaciones. Perfecta también para una cena con amigos y, por qué no, incluso en ocasiones más formales.
¿Qué se necesita para hacer la crema de café?
Para 4 porciones, aquí están los ingredientes y utensilios de cocina necesarios:- 1 tacita de espresso (mejor si es fuerte y frío)
- 2 cucharaditas de azúcar
- 100 ml de crema fresca para montar
- Un bol, un batidor y un poco de paciencia (no demasiada)
¿Se tarda mucho en hacer?
No lleva mucho tiempo, pero el café no debe estar caliente y la crema de café debe servirse fría, por lo que conviene prepararla con antelación.¿Cómo se prepara?
Estos son los pasos sencillos:- Empieza por preparar el café y dejarlo enfriar completamente. Si tienes tiempo, ponlo en el refrigerador unos diez minutos: la crema montará mejor si todo está bien frío.
- Monta la crema con el azúcar hasta obtener una consistencia suave y cremosa (no demasiado firme: no estamos haciendo nata montada para el pastel de la abuela).
- Añade el café en hilo, vertiéndolo lentamente sobre la crema mientras continúas batiendo a baja velocidad.
- Vierte la crema en vasitos y déjala reposar en el refrigerador durante al menos media hora.
- Sírvela fría, tal vez con un poco de cacao espolvoreado o un grano de café encima para un toque de pastelería.

