
de Fabio Arangio
Crisis en Venezuela: impacto en el mercado del café
En los últimos meses, las noticias de actualidad internacional han vuelto a situar en el centro del debate una creciente inestabilidad geopolítica en diversas zonas de América Central y del Sur. En particular, la crisis que ha afectado recientemente a Venezuela – con el riesgo concreto de que las tensiones se extiendan también a otros países de la región como Colombia y México – está generando importantes interrogantes sobre los posibles efectos económicos, sociales y comerciales a nivel global.
Nuestra empresa – Il Caffè Manaresi – forma parte del tejido de las PYMES italianas, las Pequeñas y Medianas Empresas. Realidades tan valiosas y distintivas para la italianidad y el auténtico Made in Italy. Los acontecimientos globales y macroeconómicos impactan de manera significativa en empresas como la nuestra que, frente a una capacidad productiva aún de carácter artesanal, disponen de menos herramientas que la gran industria para afrontar eventos imprevisibles que pueden alterar el equilibrio de los precios y del aprovisionamiento de la materia prima, en nuestro caso el café.
Por esta razón, la estabilidad de una zona tan importante para el café como América Latina es también de nuestro interés y del interés del consumidor final, que acompaña su jornada con un café insustituible.
América Latina, corazón palpitante de la producción mundial de café
América Latina desempeña desde hace décadas un papel central en la producción mundial de café, especialmente en lo que respecta a las variedades Arabica de alta calidad. Gran parte del café utilizado por las tostadoras italianas y europeas procede de América Central y del Sur, con países como Brasil, Colombia, Honduras, Guatemala y México que representan referencias históricas en términos de volumen, calidad y know-how productivo.
La estabilidad política, económica y social de estas regiones es, por tanto, un factor determinante para garantizar la continuidad de los suministros, estándares de calidad constantes y una planificación fiable de las importaciones hacia Europa.
Inestabilidad política y repercusiones en la producción agrícola del café
Las tensiones geopolíticas y las crisis internas pueden incidir de forma directa e indirecta en la producción de café.
En contextos de inestabilidad, los productores pueden verse obligados a:
- afrontar una reducción de las inversiones en las plantaciones;
- dificultades de acceso al crédito;
- aumento de los costes de producción;
- incertidumbre sobre el futuro.
A ello se suman problemáticas operativas relacionadas con la cosecha y el procesamiento del café, que requieren mano de obra estacional, infraestructuras eficientes y condiciones de seguridad adecuadas.
En muchos casos, las dificultades no afectan exclusivamente al cultivo, sino que involucran a toda la cadena local, desde el mantenimiento de las carreteras rurales hasta el funcionamiento de los puertos y los centros de exportación.

Logística, transporte y rutas comerciales bajo presión
Otro elemento de fragilidad es la logística internacional. El café verde viaja principalmente por vía marítima y depende de rutas comerciales estables, de costes de transporte sostenibles y de sistemas de seguros fiables.
El aumento de las tensiones geopolíticas puede traducirse en:
- retrasos en los envíos;
- incremento de las primas de seguros;
- mayor complejidad en las operaciones aduaneras;
- la necesidad de reorganizar las rutas tradicionales.
Todos estos factores tienen un impacto directo en los plazos de entrega y en los costes de aprovisionamiento para las tostadoras europeas, que deben adaptarse a un escenario cada vez más incierto.
Precios, mercados financieros y volatilidad de las cotizaciones del café
El café es una commodity cotizada en los mercados internacionales y es especialmente sensible a las expectativas de los operadores. Incluso el simple temor a posibles interrupciones en la cadena de suministro puede alimentar fenómenos especulativos y contribuir a una mayor volatilidad de los precios.
En los últimos años, a estos factores geopolíticos se han sumado eventos climáticos extremos vinculados al cambio climático y dinámicas inflacionarias globales, haciendo que el mercado del café sea cada vez más complejo, imprevisible y difícil de interpretar. A este respecto, te invitamos a leer nuestro artículo anterior Aumento del precio del café verde y de los costes de aprovisionamiento.
Los desafíos para el mercado europeo e italiano
Para el mercado europeo, y en particular para el italiano, estas dinámicas se traducen en la necesidad de una gestión cada vez más cuidadosa y estratégica de los suministros.
La diversificación de los orígenes, la construcción de relaciones directas y duraderas con los productores, el conocimiento profundo de las cadenas de suministro y la atención a los aspectos sociales y ambientales se convierten en herramientas fundamentales para garantizar continuidad, calidad y transparencia.
En un contexto internacional complejo, la capacidad de anticipar los riesgos y adaptarse rápidamente a los cambios representa una ventaja competitiva decisiva.
Una cadena que requiere visión, responsabilidad y conciencia
Para una tostadora histórica como la nuestra – Il Caffè Manaresi –, observar atentamente la actualidad internacional significa comprender plenamente el valor y la fragilidad de la cadena del café.
Cada taza es el resultado de un recorrido que comienza muy lejos, en los países de origen, y atraviesa contextos económicos, sociales y políticos a menudo complejos.
Afrontar estos desafíos con conciencia, responsabilidad y una visión a largo plazo forma parte integral de un compromiso constante con la calidad, el respeto por el trabajo de los productores y la continuidad en el tiempo de una tradición que mira al futuro.



